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20060315

Sesenta y nueve años sin el Solitario de Providence...


Un día como hoy de 1937, se iba de este mundo nuestro maestro artístico, Howard Philips Lovecraft, que quedaría en la historia de la literatura simplemente como H.P. Lovecraft.
El creador de Los Mitos de Cthulhu fue un hombre solitario y triste, que jamás pudo vivir de su literatura, sino que se ganó la vida como corrector de otros autores muy inferiores a él.
Lovecraft produjo una de las ficciones más impares, trascendentes y abismales del siglo XX, representadas por una larga serie de relatos de terror que modelaron el horror moderno.
Una de sus creaciones más celebradas es el Necronomicon, libro ficticio pero construido de modo tan convincente que muchas personas siguen creyendo que es real.
Prueba de ello es la monografía bibliotecológica que Lovecraft escribió para él, y que nosotros reproducimos hoy a manera de homenaje.

Historia del Necronomicón
H.P. Lovecraft

Breve, pero completo, resumen de la historia de este libro, de su autor, de diversas traducciones y ediciones desde su redacción (en el 730) hasta nuestros días.
Edición conmemorativa y limitada a cargo de Wilson H. Shepherd, The Rebel Press, Oakman, Alabama.

El título original era Al-Azif: Azif era el término utilizado por los árabes para designar el ruido nocturno (producido por los insectos) que -se suponía- era el murmullo de los demonios. Escrito por Abdul Alhazred, un poeta loco huido de Sanaa al Yemen, en la época de los califas Omeyas hacia el año 700. Visita las ruinas de Babilonia y los subterráneos secretos de Menfis, y pasa diez años en la soledad del gran desierto que se extiende al sur de Arabia, el Roba el-Khaliyeh, o "Espacio vital" de los antiguos, y el Dahna, o "Desierto Escarlata" de los árabes modernos. Se dice que este desierto está habitado por espíritus malignos y monstruos tenebrosos. Todos aquellos que aseguran haber penetrado en sus regiones cuentan cosas extrañas y sobrenaturales. Durante los últimos años de su vida, Alhazred vivió en Damasco, donde escribió el Necronomicón (Al-Azif) y ciudad en la que circulan terribles y contradictorios rumores sobre su muerte o desaparición en 738. Su biógrafo del siglo XII, Ibn-Khallikan, cuenta que fue asesinado por un monstruo invisible en pleno día y devorado horriblemente en presencia de un gran número de aterrorizados testigos. Se cuentan, además, muchas cosas sobre su locura. Pretendía haber visto la famosa Ilrem, la Ciudad de los Pilares, y haber encontrado bajo las ruinas de una ciudad perdida del desierto los anales secretos de una raza más antigua que la humanidad. No participaba de la fe musulmana, sino que adoraba a unas desconocidas entidades a las que llamaba Yog-Sothoth y Cthulhu.
En el año 950, el Al-Azif, que había circulado en secreto entre los filósofos de la época, fue traducido clandestinamente al griego por Theodorus Philetas de Constantinopla, bajo el título de Necronomicón. Durante un sigo, y debido a su influencia, tuvieron lugar ciertos hechos horribles, por lo que el libro fue prohibido y quemado por el patriarca Michael. Desde entonces no tenemos más que vagas referencias del libro, pero en el 1228, Olaus Wormius encuentra una traducción al latín que fue impresa dos veces, una en el siglo XV en letras negras (con toda seguridad en Alemania), y otra en el siglo XVII (probablemente en España). Ninguna de las dos ediciones lleva ningún tipo de aclaración, de tal forma que es sólo por su tipografía que pueden suponerse las fechas y los lugares de impresión. La obra, tanto en su versión griega como en la latina, fue prohibida por el Papa Gregorio IX en 1232, poco después de que su traducción al latín se convirtiese en un poderoso foco de atención para los lectores. La edición árabe original se perdió en los tiempos de Wormius, tal y como se dijo en el prefacio (aunque hay vagas alusiones acerca de la existencia de una copia secreta encontrada en San Francisco a principios de siglo, pero que desapareció en el gran incendio). No hay ningún rastro de la versión griega, impresa en Italia entre 1500 y 1550, después del incendio que tuvo lugar en la biblioteca de cierto personaje de Salem, en 1692. Igualmente, existía una traducción del doctor Dee, jamás impresa, basada en el manuscrito original. De los textos latinos que aún subsisten (del siglo XV), uno está guardado en el Museo Británico y el otro se halla en la Biblioteca Nacional de París. Una edición del siglo XVII se encuentra en la Biblioteca de Wiedener de Harvard y otra en la biblioteca de la Universidad de Miskatonic, en Arkham. Hay una más en la biblioteca de la Universidad de Buenos Aires. Probablemente existían más copias secretas, y se rumoreaba persistentemente que una copia del siglo XV fue a parar a la colección de un célebre millonario norteamericano. Existe otro rumor que asegura que una copia del texto griego del siglo XVI es propiedad de la familia Pickman de Salem; pero es casi seguro que esta copia desapareció junto con el artista R.U. Pickman en 1926. La obra está severamente prohibida por las autoridades y por todas las organizaciones legales inglesas. Su lectura puede traer consecuencias nefastas. Se cree que R.W. Chambers se basó en este libro para su obra El rey amarillo.

CRONOLOGÍA
Al-Azif se escribe en Damasco en 730, por Abdul Al-Hazred.
Traducción al griego con el título de Necronomicón, a cargo de Theodorus Philetas, en 950.
El patriarca Michael prohíbe el texto griego en 1050. El árabe se ha perdido.
En 1228, Olaus traduce el texto griego al latín.
Las ediciones latina y griega son destruidas por Gregorio IX en 1232.
En 14... (?) aparece una edición en letras góticas en Alemania.
En 15... (?) el texto griego es impreso en Italia.
En 16... (?) aparece la traducción al castellano del texto latino.

3 Comments:

At marzo 15, 2006 5:45 p. m., Anonymous Jesús Remis Fernández said...

Y es que las casualidades, como se suele decir, ni llegan solas ni son banales. Hoy mismo leía en mi blog del periódico QUE! de Asturias un comentario de Marcelo do Santos al respecto de un post en que le aludía. Yo no estoy muy seguro de que fuese el auténtico (hay mucho simpático suelto)pero ya de estar decidí preguntárselo a él mismo. No todos los días un escritor de renombre se pone en contacto conmigo. Fuera ya de todo lo que pueda significarse para mí, el caso es que la semana pasada tuve en mi mano "Jacques de Molay" en una librería y no lo adquirí. Cuando salí, arrepentido, me dije que con lo mucho que me había desvelado "El manuscrito Voynich", debería haberlo comprado. Sepa usted que solamente con su comentario ha conseguido un comprador (no pasa de esta semana) y mi promoción en la web desde el cariño y sin ánimo ninguno de lucro. Un saludo desde Gijón y mi más sincero agradecimiento ya que para principiantes en el mundo de la publicación (que no en el de la escritura) como yo, esto anima a seguir adelante.

P.D.:espero que haya sido usted el del comentario, porque sino la vergüenza me matará, pero es que no acabo de creerlo. Y lo de la novela inspirada en su libro, es algo que está en marcha desde hace unos meses, en segundo plano, pero creo que lo estará en primero dentro de poco.

www.chusilmarillion.com
http://www.quediario.com/blogs/11945/

 
At marzo 16, 2006 9:05 a. m., Blogger Marcelo Dos Santos said...

Estimado Jesús:
Sí, aquí estoy, y yo te dejé el comentario.
Adelante con el proyecto de la novela. En cualquier modo que pueda ayudarte, no dudes en comunicarte.
Y la oferta del prólogo, por supuesto que queda en pie.
Un abrazo.

 
At agosto 16, 2008 3:53 p. m., Blogger Ana said...

Hola.
Sé que este comentario no tendría que ir aquí, sinó en el blog específico del Manuscrito Voynich, pero ahí no me deja comentarle.
Admiro el trabajo que está realizando acerca del Voynich.
Hay una cuestión que no me queda clara:
¿Existe alguna relación entre Tycho Brahe y el Manuscrito?
Gracias.

 

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