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20050712

Culmina "La mentira de la astrología"

Siguiendo el extraordinario trabajo del astrónomo Phil Plait, he publicado mi nuevo Zapping de Axxón: La mentira de la astrología (segunda y última parte). Allí se explican las trampas y los errores que los astrólogos utilizan para quedarse con el dinero del incauto.
De este modo, concluimos el largo trabajo que habíamos comenzado con la primera parte, que tal vez también les interese leer.

La mejor biografía de Carlos Gardel

¡Por fin! La biografía definitiva de Carlos Gardel está ya en todas las librerías de Argentina. Gardel... es un soplo la vida, de nuestra querida amiga y admirada escritora Marily Contreras, llega para llenar un vacío sensible en la vida del prócer del tango.



La sensibilidad, la mirada y la excelente capacidad narrativa de la autora se despliegan aquí para acariciar con sus palabras la figura del "Zorzal Criollo" a los 70 años de su desaparición.



Marily Contreras

La escritora argentina da forma, de tal modo, a un libro interesante y fácil de leer que pasará a formar parte, además, del material de referencia ineludible a la hora de conocer mejor al soberbio cantante francoargentino.
Marily Contreras es asistente social, psicóloga social y terapeuta familiar. Su campo de especialización son los trastornos alimentarios y los vínculos familiares, sobre los que ha publicado numerosos libros y trabajos científicos.
Como narradora, ha publicado Allá lejos... y hace poco (1998), Historias que trajo el viento (Mención de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, 2000), El gato del campanario (Historia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, Ed. Del Zorzal, Buenos Aires, 2002, al que tomé como base para mi propio artículo acerca de la poliomielitis) y Niní Marshall, el humor como refugio (Del Zorzal, 2003).
Saludamos, entonces, la salida a la venta de este nuevo trabajo de la extraordinaria Marily Contreras, y les recomendamos que no dejen de leerlo, porque, como todo lo que ella escribe, vale la pena.

La censura, siempre la censura...

De Página/12 de hoy:
Comunicación controlada
por Washington Uranga

La cobertura de comunicación del atentado terrorista ocurrido en Londres la pasada semana reabrió un debate acerca del sentido y la función de la comunicación masiva en la sociedad actual. La “comunicación blanca”, como decidieron titular algunos medios, aquella que controla las emisiones –sobre todo de la televisión– a partir de criterios de seguridad no tiene una sola lectura.
En la Guerra del Golfo la estrategia de Estados Unidos se basó en la llamada “guerra quirúrgica” a partir de la superioridad tecnológica y de la elección de blancos que serían alcanzados con una precisión nunca antes demostrada. La CNN y otras cadenas afines fueron autorizadas entonces a transmitir casi en simultáneo el despliegue militar norteamericano.
Comunicacionalmente no se lograron los resultados esperados, porque “se vieron” muchas cosas que no convenían al discurso dominante. En el atentado norteamericano contra Irak el control de la información fue total y aun así, poco después, se filtraron fotos y escenas que introdujeron grietas en la estrategia de comunicación montada como auxiliar de la maquinaria de guerra. Frente a los otros actos terroristas, los de las bombas y los asesinatos para sembrar pánico en las grandes ciudades, la estrategia comunicacional se fue construyendo a la medida de la experiencia. El control de la información aplicado en Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001 impide hasta ahora conocer algunos datos de gran importancia. Por ejemplo, si hubo o no un avión que se estrelló contra la sede del Pentágono como siempre sostuvieron los anuncios oficiales. Hoy circula en Internet un documento generado en los Estados Unidos que aporta muchas pruebas en sentido contrario a partir de fotos tomadas por aficionados. En el 11-M español también hubo control de la información y, para colmo de males, el entonces presidente del gobierno español José María Aznar pretendió anticiparse a cualquier interpretación dando su propia versión interesada sobre los autores del hecho. Los ingleses aplicaron su propia receta para mostrar sólo lo “comunicacionalmente correcto”.
El método es siempre el mismo: lo que se muestre tiene que ser funcional a las interpretaciones del poder oficial. Y el sistema de medios de comunicación de poder económico concentrado (que es bien diferente a hablar de la mayoría de los periodistas y comunicadores sociales) actúa de modo funcional al poder y a sus decisiones. No muestran lo que no “se debe” mostrar. Ponen en pantalla lo que sirve para reforzar la argumentación oficial. Se comportan de esa manera contradiciendo incluso los principios liberales de libertad de información que dicen sostener. A propósito: éste es el mismo sistema de medios que no muestra otras muertes o bien otras masacres que se generan por hambre con el argumento de que “no son noticia”. El espacio de la comunicación hoy es esencial a la lucha por el poder. Y es un arma que nadie desestima. Tampoco los terroristas. Ellos saben bien que los sistemas de comunicación actuales difunden esquirlas simbólicas esparciendo el terror por el mundo. Las fisuras existen y son importantes pero no afectan, en lo esencial, el funcionamiento del sistema. Hasta el momento ni los teléfonos móviles, ni las fotografías que se pueden sacar con ese medio, ni la misma red de Internet son suficientes para contrarrestar el enorme poder de esa maquinaria simbólica de la guerra llamada comunicación. No se está pidiendo periodismo amarillo o irresponsable. En el marco de la comunicación entendida como servicio público lo que hay que demandar es información responsable pero libre, para que la audiencia pueda tener sus propios elementos de juicio.