http://photos1.blogger.com/img/99/3753/1024/marcelovoynich2.jpg

20050701

El Fin del Otoño

WE TRIPANTU
por Miguel Ángel de Boer

Quienes tuvimos el honor de asistir, desde la noche del Jueves 23 hasta el Viernes 24 últimos, a la celebración del We Tripantu (Año Nuevo Mapuche), fuimos participes de una experiencia, sin dudas, inolvidable.
Llegamos -no si antes patinar un rato en el barro- con mis hijos Emiliano y Manuel aproximadamente a las 21 horas, donde nos aguardaban con seis pequeños fogones ubicados en un semicírculo (uno de ellos Sagrado) situados en el regazo formado por dos lomas desde donde, iluminados por una luna inmensamente plena y nueva, acompañada por un cielo poblado de estrellas, podíamos observar el mar extendiéndose con su manto de plata hasta el infinito.
Poco a poco fueron llegando otros miembros de la comunidad e invitados (entre ellos, alumnas y alumnos del Colegio Universitario Patagónico), quienes se fueron ubicando y acomodando a la vez que nos íbamos adecuando para pasar la noche, pues todos sabíamos que en lo posible, debíamos permanecer despiertos hasta después del amanecer.
El We Tripantu se corresponde, según la milenaria tradición mapuche, con el fin del otoño, momento de la caída de las últimas hojas y del nacimiento de los primeros brotes, fin de la noche mas larga del año y comienzo del regreso paulatino de los días (del We Antu, nuevo sol). Es el inicio de un nuevo ciclo natural, donde todo renace, las aguas se purifican y es el momento de la reconexión de la naturaleza con el espíritu, la oportunidad de agradecer y ofrendar a la Ñuke Mapu (Madre Tierra) todo lo que esta nos ha brindado, de despedir el año y aguardar la llegada del nuevo, fortaleciendo la hermandad del lof (comunidad), expresando los deseos más profundos por el bienestar de la humanidad toda.
Reunidos en los fogones, los alimentos y bebidas (no alcohólicas) se comparten entre todos los presentes, instalándose paulatinamente un sentir colectivo y mancomunado que va creciendo con el correr de las horas.
Ancianos, niños, adultos, familias y amigos fuimos integrándonos al calor de las llamas, el tronar de los cultrunes y el tañir de pifilkas y trutukas, en comunión con numerosos hermanos que sabíamos estaban en idéntica celebración en distintos puntos del globo.
Alrededor de las 23 horas se realizó el primer Nguillatun (rogativa), comenzando así una serie de rituales religiosos y danzas que se fueron desarrollando durante toda la noche, siendo testigos y partícipes de escenas tan ancestrales como conmovedoras, con lapsos donde nos deteníamos para alimentarnos y descansar.
Imposible describir y transmitir todo lo vivido en pocas palabras. El respeto, el recogimiento, la emoción, la alegría, los sentimientos y sensaciones de compartir una danza colectiva (conformábamos alrededor de 25 pares, y cabe la aclaración puesto que ninguna actividad se puede realizar si no es de a dos) luego de ofrendar a la tierra los bienes que nos fueron dados en su generosa prodigalidad. Los niños con sus miradas brillantes, las ancianas sin doblegarse pese al frío -que se acentuaba por momentos a causa del viento- ni al sueño. Los jóvenes disfrutando del choike purrun (el baile del avestruz), del loncomeo, estimulados por nuestros gritos y cantos dando cuenta que estábamos mas vivos que nunca.
Hasta que llegó el nuevo día.
Con los primeros rayos ser realizó la última ceremonia que concluyó con el ritual del agua, donde cada uno le lavó el rostro a otro, mutuamente, para recibir, ahora si, el nuevo año, simbólicamente purificados
Y luego, todos en semicírculo, quienes querían pudieron expresar sus sentimientos con sus propias palabras, para ya al final, despedirnos uno por uno con los dos besos en la mejilla y un abrazo que seguramente permanecerá por siempre.
Allí, en la soledad inconmensurable de nuestra Patagonia, algo más de cincuenta pequeños seres nos hermanamos en un agradecimiento que no fue solo propio y, como bien dijo Liliana Ancalao, donde cada uno éramos muchos.
Porque éramos todos. Los que estábamos y los que no estábamos. Nuestros antepasados, nuestros seres queridos, nuestros seres perdidos. Porque nuestros corazones palpitaron al unísono, celebrando la vida, celebrando la paz, el amor, la pasión por el conocimiento, el anhelo de lo mejor para cada uno y para todos, en el compromiso del encuentro con cada uno, en la convicción de que somos hijos de la misma tierra, de que la diversidad nos enriquece, de que siglos de opresión e injusticia, de dolor y padecimiento, no han podido avasallar ni memorias ni espíritus.
Aún persisten en mi mente muchos de los momentos compartidos.
Veo a Rosa Pincul, veo a su hijo, veo a los niños, veo a las abuelas, veo las chicas y chicos del CUP, veo a Fabiana Antiñir con su pequeño cuerpo y su increíblemente dulce sonrisa.
Los veo, y los siento, conduciéndonos, alentándonos, transmitiéndonos esa fuerza, esa energía y ese ánimo que solo está presente en quienes tienen el privilegio, el orgullo y la humildad de saberse hijos y herederos de una historia y una cultura, pero por sobre todas las cosas de saberse humanos.
Los veo, me veo, nos veo.
Y yo también celebro.
Y yo también me siento digno.
Y agradezco profundamente la distinción con que se me ha honrado.

We tripantu, kompuche!!!
Pewkayal!!!


Miguel Angel de Boer
Comodoro Rivadavia, Junio 26, 2005
Chubut, Argentina

Noche y niebla

El día 1º de septiembre de 1939 es recordado en los libros de historia como el día en que las tropas de la Blitzkrieg de Hitler fingieron un incidente fronterizo con soldados polacos (en realidad, fusilaron en territorio alemán a presos alemanes vestidos con uniformes polacos para simular una "invasión"), creando así la "provocación" que justificó el cruce de la frontera, dando así inicio, en ese día, a la Segunda Guerra Mundial.
Lo que no todo el mundo sabe es que ese mismo día, se ejecutaron en todos los hospitales alemanes y de territorios anexos (el Corredor de Danzig, Austria y Checoslovaquia) a todos los enfermos terminales, incapacitados y deshauciados. De hecho, durante el mes de septiembre de 1939 murieron muchas más personas internadas que soldados en los campos de batalla: un holocausto que prefiguraba la espantosa "Solución final". Se trataba, por supuesto, de ampliar el Lebensraun (espacio vital) en los hospitales alemanes para hacer sitio a los soldados que llegarían heridos del frente.
No sé por qué, pero a veces la Argentina del siglo XXI se parece sospechosamente a la Alemania nazi, especialmente el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Ya tuvimos nuestra cámara de gas, mejor aún que las de Auschwitz-Birkenau. Nos referimos al incendio de Cromañón. Los gases de la combustión de las decoraciones chabanescas mataron a 194 personas en menos de 10 minutos, un nivel de eficiencia que hubiera hecho palidecer de envidia a los propios carniceros de Himmler. Al fin y al cabo, el gas Zyklon-B era sólo un insecticida de mala calidad, que se gastaba en cantidades industriales para sacrificar a 30 ó 40 prisioneros hambreados y enfermos por vez. Cromañón mató a casi 200 muchachos sanos, fuertes y bien alimentados en la tercera parte del tiempo.
Ahora, también hemos tenido nuestro 1º de septiembre de 1939, en pleno año 2005 y en la misma Ciudad Autónoma de Buenos Aires que se erigió en aprendiz de Auschwitz hace seis meses.
Algunos técnicos de "dos empresas de primer nivel" desconectaron inadvertidamente (¿inadvertidamente?) los respiradores de Terapia Extensiva del Hospital Santojanni, lo que causó la muerte de dos de los pacientes conectados a esos equipos. Debe recordarse que el paciente de respirador está anesteciado (técnicamente se conoce a ese estado como "coma farmacológicamente inducido"), lo que lo incapacita para pedir auxilio cuando el equipo se apaga.
Pero veamos la nota que publica Clarín de hoy. Mis comentarios están interlineados y sin negrita:

El secretario de salud porteño, Alfredo Stern, dijo esta mañana que se está investigando si la muerte de dos pacientes que estaban internados en terapia intensiva en el Hospital Santojanni fue consecuencia de una falla en los sistemas de respiración asistida, aunque afirmó que por ahora "no hay por qué relacionarlas" con ese desperfecto.
MDS: ¿Stern? Hmmmm... Empezamos mal. Herr Stern manifiesta que "no hay por qué relacionar" las muertes con un desperfecto. Si no hay por qué, ¿cuál es el motivo de que esté investigando el hecho?

"El inconveniente no es imputable al grupo electrógeno del hospital", afirmó el funcionario porteño en diálogo con Radio Mitre, al tiempo que aseguró que el desperfecto sólo duró "tres o cuatro minutos" durante los cuales el personal "se hizo cargo de maniobras manuales de acuerdo al mecanismo de contingencia previsto".
MDS: El desperfecto duró 4 minutos, suficiente para que un tipo puesto en un respirador se muera. ¿Quién le escribe los guiones?

"A las dos horas del inconveniente murieron dos pacientes", agregó Stern. "No es raro que eso suceda en terapia intensiva", completó el funcionario, quien dijo que ahora se está investigando si las muertes fueron consecuencia directa de la salida del servicio de los compresores.
MDS: En Auschwitz tampoco era raro que la gente se asfixiara. En el Titanic era bastante "normal" que la gente se congelara o se ahogara. ¿Qué clase de excusa es esa? Respecto de que los compresores que controlaban los respiradores y salieron de servicio inmediatamente antes de las "casuales" muertes de las víctimas, no hay que ser perito ingeniero para encontrar la relación. Esperaremos las pericias, pero las apuestas caerán de un solo lado.

"He ordenado al director del hospital que haga la denuncia policial y, además iniciamos un sumario administrativo. Lo que tenemos que averiguar es si hay algún grado de conexión entre el fallecimiento de estas personas y la salida de servicio del compresor", completó el secretario de Salud porteño.
MDS: ¿Cómo, Herr Stern? ¿No era que las muertes eran "normales" en un servicio de Terapia Intensiva? ¿No era que no eran imputables a la salida de servicio de los compresores? Entonces, ¿por qué ordena hacer la denuncia policial? ¿Por qué inicia el sumario? ¿No estaban justificados médicamente los fallecimientos? ¿Qué nos está ocultando la Ciudad de Buenos Aires?

Ayer, dos pacientes que se encontraban internados en terapia intensiva del Santojanni murieron poco después de que una falla en el sistema de oxígeno dejó sin funcionar los aparatos de respiración asistida de ese sector.
MDS: Suena lógico.

Varios familiares denunciaron que las muertes, ocurridas poco después de las 19, fueron consecuencia de la falta de presión de aire en esa sala, en la que se encontraban internadas 17 personas.
MDS: Y, sí. Es obvio.

"Alrededor de las 15.30 había dos empresas de primer nivel trabajando en el sistema eléctrico del hospital. Allí se produjo la desconexión del motor de compresión de aire que mueve los respiradores", explicó Stern, quien dijo que "esa caída fue suplida por el trabajo manual del persona del hospital".
MDS: Las empresas de "primer nivel" a las que se refiere Herr Stern son Poliequipos y Siemens.
Transcribo la parte pertinente de la Resolución 358 de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo donde se condena a Poliequipis CIMSA SA por incumplimiento de las normas de seguridad e higiene: "Que mediante dicho Dictamen Acusatorio, se imputó a SPK S.A., y a POLIEQUIPOS S.A. CIMSA -con relación a la obra de la calle Pilar Nº 950 de Capital Federal- haber incurrido en los siguientes incumplimientos: a) no se ha implementado el Servicio de Higiene y Seguridad y no se ha confeccionado el Legajo Técnico de obra, violando con ello lo dispuesto en el artículo 1º inciso f) del ANEXO I de la Resolución S.R.T. Nº 231 de fecha 22 de noviembre de 1996; b) no se ha provisto ni se han acreditado constancias de entrega de ropa de trabajo y calzado de seguridad a seis (6) operarios, violando con ello lo dispuesto en el artículo 1º incisos e) y l) del ANEXO I de la Resolución S.R.T. Nº 231/96; y finalmente, c) no se ha acreditado constancia de haber capacitado al personal en materia de Higiene y Seguridad, violando con ello lo dispuesto en el artículo 1º incisos g) y m) del ANEXO I de la Resolución S.R.T. Nº 231/96. Que fijada la audiencia prevista en el artículo 7° del ANEXO I de la Resolución S.R.T. N° 025/97, y habiendo sido notificada POLIEQUIPOS S.A. CIMSA, la empresa concurrió a la misma acogiéndose a la opción por el pago voluntario del sesenta por ciento (60%) de la multa estimada que contempla el artículo 8º de la Resolución S.R.T. Nº 025/97. Que a la luz de las constancias obrantes en autos, cabe concluir que la conducta desplegada por POLIEQUIPOS S.A. CIMSA y S.P.K. S.A., constituye una infracción a las normas que regulan su actividad, siendo por lo tanto, pasible de sanción". La Resolución sigue condenando a Poliequipos a pagar multa... Herr Stern: ¿Es ésta la misma empresa de "primer nivel" que está involucrada en las muertes de que hablamos?
Respecto de Siemens, se trata de la empresa alemana de electricidad que se convirtió en la primera en efectuar ventas anuales por cifras superiores al millón de marcos. ¿En qué año batió tal récord? Como el lector inteligente habrá adivinado, fue en el año 1939. En la Argentina, la empresa germana fue despedida del vergonzoso contrato con el gobierno argentino por la confección de los DNI, por dar un ejemplo notorio. Excelentes empresas de "primer nivel", Herr Stern.

El director del Santojanni ratificó esta mañana el desperfecto técnico. Pero dijo que el hospital "no había sido informado previamente de ningún trabajo que implique la restricción del servicio".
MDS: Ah, bueno. Al director no le informan pero el trabajo se hace lo mismo en forma torpe e inconsulta. Al rato comienzan a morir pacietes, supuestamente por la misma causa. ¿Están los porteños en la misma situación que los judíos polacos de 1942, esto es, propensos a desaparecer en la Nacht und Nebel ("la noche y la niebla")?

"El problema duró tres o cuatro minutos y no hubo corte de luz", afirmó Pedro Justich. "Que dos pacientes mueran en un lapso breve es posible pero infrecuente, los pacientes estaban desde hace días en terapia intensiva", explicó.
MDS: Lo que no dicen es que el señor Trímboli (uno de los muertos) estaba en clara vías de recuperación, y recibía frecuentes visitas de un kinesiólogo con miras a recuperar su sistema motor para cuando recibiese el alta. No parece una conducta muy lógica para una persona a quien los médicos consideran deshauciada.

Los familiares de los pacientes, en tanto, volvieron a mostrar sus dudas sobre la versión oficial. "El jefe de terapia intensiva dijo que mi papá había muerto a causa del estallido del compresor que asistía a los respiradores, eso es lo que los médicos le dijeron a mis hermanos", dijo en medio del dolor Franca Trímboli, hija de uno de los fallecidos.
MDS: Tiene razón, señora Trímboli. Un viejo principio jurídico expresa que "a confesión de parte, relevo de prueba".


Heinrich Himmler, creador de la "Noche y la Niebla"

Mientras los fantasmas de la desidia y la injusticia sobrevuelan la Ciudad de Buenos Aires, mientras los muertos de Cromañón no pueden descansar en paz, y la gestión Ibarra sigue cosechando su triste recogida de cadáveres, en algún lugar de Alemania la sonrisa desdentada de una vieja calavera sonríe suavemente. Son los restos de un señor Himmler quien, en un rapto de arrobadora poesía, inventó el término "NN", Noche y Niebla, para designar el destino de las víctimas de aquel espantoso sacrificio.